VIOLENCIA OBSTÉTRICA: UNA REALIDAD INVISIBILIZADA

La información del siguiente artículo ha sido extraída por fuentes como El parto es nuestro y de la web del ISEP (Instituto Superior de Estudios Psicológicos).

¿QUÉ ES LA VIOLENCIA OBSTÉTRICA?

Es un tipo de violencia de género que se define como la apropiación del cuerpo y de los procesos reproductivos de las mujeres por profesionales de la salud, que se expresa en un trato jerárquico deshumanizador, en un abuso de medicalización y patologización de los procesos naturales, trayendo consigo pérdida de autonomía y capacidad de decidir libremente sobre sus cuerpos y sexualidad impactando negativamente en la calidad de vida de las mujeres. La violencia obstétrica es hoy en día un grave problema global de salud pública, que pone en riesgo el bienestar biopsicosocial de madres y bebés, algo que la Organización Mundial de la Salud ya hizo una advertencia en el año 2014, en donde emitió una declaración con el fin de alertar y erradicar la falta de respeto durante la atención al parto en los centros de salud, a nivel mundial.

Según este informe llamado Prevención y erradicación de la falta de respeto y el maltrato durante la atención del parto en centros de salud, se ha demostrado finalmente a través de testimonios y experiencias de muchas mujeres que han manifestado que la violencia no es explícita tal y como se entiende ésta, pero que sin embargo, estas situaciones pueden vivirse como si realmente fuesen actos u omisiones de violencia hacia ellas.

En cuanto a su legislación y reconocimiento, Venezuela fue el primer país de América Latina en tipificar la violencia obstétrica como delito en el año 2007,7 en la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, en sus artículos 15 y 51. La ley establece que «Se entiende por violencia obstétrica la apropiación del cuerpo y procesos reproductivos de las mujeres por personal de salud, que se expresa en un trato deshumanizador, en un abuso de medicalización y patologización de los procesos naturales, trayendo consigo pérdida de autonomía y capacidad de decidir libremente sobre sus cuerpos y sexualidad, impactando negativamente en la calidad de vida de las mujeres.»

Por su parte, en Argentina, la Ley 25.989, «Parto Humanizado» promulgada el 17 de septiembre de 2004, establece derechos para la madre y el recién nacido, y el padre y la madre en caso exista una situación de riesgo para la persona recién nacida. Desde el 1 de abril de 2009 la Ley 26.485, «Ley de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales», complementa, en su artículo 6, la anterior. Aunque en España aún no se ha declarado de forma específica, las prácticas constitutivas de violencia obstétrica se encuentran prohibidas en nuestro país, ya que suponen la vulneración de derechos básicos como la integridad física y moral (artículo 15), la libertad personal (artículo 17) y a la intimidad (artículo 18).

¿CÓMO SE MANIFIESTA ESTE TIPO DE VIOLENCIA?

Algunas manifestaciones de la violencia obstétrica son las siguientes:

  • No atender oportuna y eficazmente las emergencias.
  • Obligar a la mujer a parir en una posición o lugar que le resulta incómodo, si hay otra alternativa.
  • Obstaculizar, sin causa justificada, el apego precoz del bebé con su madre, negándole la posibilidad de cargarlo y amamantarlo.
  • Alterar el proceso natural del parto de bajo riesgo, mediante el uso de técnicas de aceleración, sin obtener el consentimiento voluntario, expreso e informado de la mujer.
  • Practicar el parto por vía de cesárea, cuando haya condiciones para el parto natural, sin obtener el consentimiento voluntario, expreso e informado de la mujer.
VIOLENCIA OBSTETICA

¿HE RECIBIDO UN TRATO INADECUADO?

El trato inadecuado engloba tanto una práctica obstétrica sin consentimiento (cesáreas, partos inducidos, maniobra de Kristeller, episiotomías cuando no corresponden, etc) como la parte más psicológica y emocional, que puede ser no sentirse reconocida o respetada en cuanto a las decisiones de la propia mujer. La violencia obstétrica psicológica se manifiesta también en un trato deshumanizado por discriminación, burlas o críticas a la mujer o a su hijo. Es prioritario respetar la intimidad de cada mujer, ya que muchas de ellas pueden verse invadidas respecto a su intimidad, como por ejemplo durante el parto, un momento de especial vulnerabilidad.

¿CÓMO PREVENIRLO Y CÓMO ACTUAR SI LO HE SUFRIDO?

En la mayoría de países, existe un documento de consenso hacia las prácticas para la atención de la gestación y el parto que ya recogen este concepto y que facilitan la toma de decisiones compartidas entre los profesionales y las mujeres. En este sentido, un plan de parto consensuado entre el profesional y la mujer facilita la comunicación y el consenso de la voluntad de la madre y las prácticas seguras o recomendadas. Para la prevención y para evitar situaciones incómodas, es importante hablar de todo aquello que nos preocupa, resolver dudas, aclarar ciertos temas, etc. para que cuando llegue el momento oportuno, hayamos manifestado nuestros deseos y decisiones.

Si ya te encuentras en la situación de haber sufrido algún tipo de violencia obstétrica, en primer lugar, solicitar por escrito al hospital o centro médico que te ha atendido una explicación de lo que te ha sucedido. Este hecho ofrecerá una explicación que puede ser entendida y aceptada, lo que permitirá restablecer la confianza. Si a pesar de ello, sigues pensando que la asistencia recibida realmente te afectó emocionalmente, debes ponerte en manos de un profesional y solicitar ayuda psicológica para que te ayude a superar un posible trauma obstétrico. El trauma obstétrico es un tipo de estrés postraumático, como los que sufren las personas que han pasado por un evento de riesgo vital y que está relacionado con un mayor riesgo de depresión postparto, además de malas experiencias en embarazos posteriores. Es por estos motivos que debe ser tratado por una unidad de salud mental perinatal experta en este tipo de patología.