8M: EL CAMINO HACIA LA IGUALDAD

En conmemoración al 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, queremos hablarte sobre el origen de este día, sobre qué es el feminismo y también el concepto de sororidad. Es por ello que en este artículo te invitamos a reflexionar acerca de los avances logrados, de los cambios que aún hay que conseguir y por supuesto, de celebrar la valentía y la determinación de todas aquellas mujeres que han jugado un papel clave en nuestra historia.

¿CUÁL ES EL ORIGEN DEL 8M?

En 1952, la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU) instauró este día como el Día Internacional de la Mujer, también denominado originalmente Día Internacional de la Mujer Trabajadora

El 8M reivindica la lucha de la mujer por sus derechos y la igualdad de oportunidades, así como denunciar las desigualdades que han sufrido las mujeres a lo largo de tantos años. 

Su origen se remonta mucho antes, concretamente el 8 de marzo de 1908, cuando tuvo lugar un incendio en la fábrica textil Cotton de Nueva York. Ese mismo día, muchas de las mujeres que trabajaban allí se declararon en huelga por las pésimas condiciones de trabajo que soportaban. Fue entonces cuando el dueño de la empresa prendió fuego al edificio, muriendo un total de 129 mujeres. Tampoco es casualidad que el color escogido para representar el movimiento feminista sea el violeta, ya que guarda relación con este suceso histórico, y es que las telas que las mujeres fabricaban eran todas de éste color, un símbolo que a día de hoy se ha convertido en la lucha por nuestras derechos.

 

¿QUÉ PAPEL TIENE EL FEMINISMO?

Es evidente que desde siempre el sistema patriarcal ha dominado con su autoridad impuesta hacia el sexo femenino, provocando una distribución desigual del poder entre hombres y mujeres. Todo esto creó la necesidad de que naciera un nuevo movimiento: el feminismo. La RAE (Real Academia Española) da la siguiente definición en relación al feminismo: “Movimiento que se apoya en la ideología que defiende que las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres.” Así pues, el origen del feminismo como corriente social se considera con la obtención del derecho al sufragio femenino a fines del siglo XIX y principios del XX. El primer país en establecerlo fue Nueva Zelanda, en 1893 y le siguió Australia en 1902. A finales del siglo XIX, se centró en obtener el derecho al sufragio.
Algunos de los temas más relevantes en los que se centra el movimiento feminista son:

  • Derechos civiles y políticos de las mujeres
  • Derechos laborales y económicos de las mujeres
  •  Sexualidad y salud reproductiva
  •  Violencia contra las mujeres
  •  Desarrollo sostenible y papel de las mujeres como motor de un nuevo paradigma económico
  •  Derechos del colectivo LGTBI
 

Queremos dejar claro que el feminismo no busca la superioridad de la mujer respecto al hombre, sino que es una lucha de igualdad a nivel social, cultural y económico entre ambos sexos. El parecido semántico con el concepto de machismo hace que en más de una ocasión se califique como su antónimo, cuando realmente no es así, ya que no existe una superioridad de la mujer como tal, ni tampoco está reconocida (la noción de hembrismo no forma parte de la RAE), por tanto este término es a menudo utilizado por grupos misóginos, siendo así incorrecto.

 
 
8M: EL CAMINO HACIA LA IGUALDAD

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE LA SORORIDAD?

Una vez que ya hemos hablado del movimiento feminista, queremos hacer especial hincapié en el concepto sororidad. Ya sabemos que dentro del sistema sexo-género se establecen una serie de condiciones sociales diferentes para hombres y mujeres y que normalmente si se sale de las normas establecidas puede llegar a convertirse en un problema. Sobre todo para la mujer, ya que la misma libertad, la capacidad de tomar decisiones y ser empoderada está «mal visto» o se critica, porque no es lo que se espera de ella. Los estereotipos de género tampoco ayudan a mejorar. La publicidad, el cine, letras de canciones, la televisión, brecha salarial, etc. hacen que el machismo se normalice en muchas ocasiones, pasando como desapercibido cuando en realidad se esconde. Es por esto que la sororidad juega un papel fundamental tanto en el feminismo como en la violencia machista. 

La RAE define este término como: “la amistad o el afecto entre mujeres”, y también como “la relación de solidaridad entre las mujeres, especialmente en la lucha por su empoderamiento en un contexto de discriminación sexual y violencia patriarcal.” En las últimas décadas la palabra ha sido incorporada de manera progresiva en el activismo y la literatura feminista. De hecho, ya fue utilizada en los años 70 por Kate Millet, referente del feminismo de la segunda ola y autora del libro Política sexual, una de las obras más importantes para entender la llamada segunda ola del feminismo. No fue hasta unos años después cuando la política e investigadora mexicana Marcela Lagarde, utilizó por primera vez el término en español sororidad desde una perspectiva feminista tras verlo en diferentes idiomas.

Marcela Lagarde considera que existen tres dimensiones:

  • Dimensión ética: Es la que mueve a las mujeres a relacionarse de forma sana, sin competencia, saber escuchar a otras mujeres desde la complicidad y la empatía, prestando nuestra ayuda.
  • Dimensión política: Se entiende como el movimiento político y la liberación feminista para erradicar todas las formas de violencia y opresión, buscando así la igualdad y equidad.
  • Dimensión práctica: Se entiende como el apoyo mutuo para lograr el poderío general de todas, también conocido como empoderamiento femenino.
 

¿QUÉ PUEDES HACER TÚ PARA APOYAR EL FEMINISMO?

  • Recurre al apoyo mutuo entre mujeres (madre, hermana, amiga…).
  • Rechaza toda violencia lingüística o descalificativos hacia las mujeres.
  • No juzgues a nadie por los estándares normativos, sociales o raciales.
  • Denuncia toda violencia machista.
  • No culpes a quienes son víctimas del sistema patriarcal.